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cielo
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cielo

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sesso italiano
2 anni fa · 337 letture · 0

Mikaela fue a la nevera para sacar el filete cuando la puerta de entrada se abrió.

- Ya estamos aquí. - se escuchó a Katherine Riveros.

Y todos sonrieron, Cielo Riveros había llegado, la niña iba a dejar de serlo.

atalia sigue gozando en el despacho del director mientras en la casa familiar se prepara a Cielo Riveros para su gran día y su padre, en una comida de negocios, acuerda encuentros para sus chicas con nuevos socios.

 

Aun desnuda, notando las corridas deslizarse de su culo y su coño y con el sabor amargo de la otra en su boca, pero saboreandolo, Natalia, que deseaba ya coger con su mano el placer de los hombres que la habían llenado y se escapa piernas abajo, contaba el dinero delante del director, con quien se había quedado a solas ya.

- Setecientos euros… todo correcto.

Fernando, que seguía desnudo, sonrió.

- ¿Tienes prisa?

- No tengo que estar en casa aun. - dijo sonriendo y devolviendo al director su parte - ¿Te has quedado con ganas de más, cariño?

- De ti, siempre, ya lo sabes cariño.

El director se acercó a la chica y la besó en la boca, Natalia le abrazó y se dejó hacer hasta estar tumbada sobre la mesa del director con él entre sus piernas, elevando éstas hacia la cara de Fernando que empezó a lamer y morder las plantas de los pies de la joven que gemía excitada.

- Revientame… revientame… que salga de aquí sin poder cerrar las piernas.

- Cuanto deseo que seas solo mia.

Sonriendo Natalia negó con la cabeza.

- Cariño… sabes que eso nunca pasará… follaras gratis siempre que quieras, pero mi coño es de libre exposición. Y ahora, calla y no pares.

Y follándola tan salvaje como siempre, Fernando, que desde que la chica salió del colegio tenía una relación secreta con ella, se volvió a correr dentro de Natalia que no pudo evitar chillar de placer sin importarle si la escuchaban fuera del despacho.

 

Ya desnuda, Cielo Riveros se sentó a la mesa a comer con el resto de mujeres de la familia y el abuelo, único varón presente y único vestido.

Mikaela comía con ellos, y sus pies jugaban bajo la mesa con los de Ana, y Lorena, sentada una a cada lado, encerrando las dos el pie correspondiente de Mikaela entre los suyos,sonriendo las tres. Alberto sabía lo que hacían las tres mujeres y las sonreía, mientras Katherine Riveros y Cielo Riveros comían en silencio y sin apenas levantar la vista del plato.

- Papá llegará justo antes de subir a follar, cariño - dijo de repente Ana haciendo a todos mirarla - Así que en cuanto acabes de comer, subiras, te darás un aducha relajante, limpiando con esmero. Lávate el cabello también, y después, la abuela y yo subiremos a prepararte.

- ¿Queréis que os ayude? - dijo Katherine Riveros sabiendo que eso haría a Cielo Riveros estar más confiada más tranquila.

Cielo Riveros miró a su madre con ojos vidriosos y suplicantes, la mujer iba a contestar que sí cuando Lorena, habló.

- No. No hay que romper la tradición. Son la madre y la abuela las que preparan a la niña para ser mujer. Subiras cuando Cielo Riveros ya sea  una mujer completa.

Aguantando las lágrimas, Cielo Riveros asintió mientras Katherine Riveros, sentada a su lado, acariciaba el pie de la pequeña con el suyo en señal de apoyo y afecto.

- Como te decía - siguió diciendo Ana - La abuela y yo subiremos a prepararte. Dejaremos tu coño y pubis libre de pelo. Desde hoy, será labor tuya mantenerlo así siempre.

Cielo Riveros asintió. La verdad es que eso le agradaba, los coños de su hermana y de su madre le aprecian hermosos así, a ella el suyo le gustaba, el rizado vello moreno le agradaba, pero reconoció que ver el triángulo del placer, como decía Nati, libre de vello era hermoso.

- Después procederemos a practicarte un enema. Eso lo haremos en mi habitación, en la bañera, y después te cucharas de nuevo.

Cielo Riveros se tensó, Katherine Riveros también. Aquello era muy desagradable, la primera vez que se lo hicieron fue también el día que la desvirgaron, desde entonces, siempre que su abuelo o su padre quieren darla por culo, hay que hacerlo, ya puede ella asegurar que tiene el orificio inmaculado, que sus tres litros de enema caen seguro.

- Cuando nos aseguremos que estas limpia - eso quería decir que serán mínimo dos enemas, recordó Katherine Riveros - podrás bajar a merendar si quieres, aunque no te lo recomiendo, si papá tarda mucho habría que ponerte otro enema, y luego, cuando papá llegue, subiras de nuevo te quedarás de pie en mitad de la habitación a esperar a papá entre y luego ya, será lo que él decida, y cuando acabe, sin tiempo a nada más, entrará el abuelo, y después, de nuevo, sin descanso, papá para cerrar el círculo. Luego ya, si no están ocupadas con nadie, entrarán tus hermanas, si ellas no pueden lo haré yo y después, si lo deseas, podrás bajar a cenar o quedarte ya en la cama y descansar hasta mañana.

Ana había contado todo con una sonrisa en la cara, sin dejar de sentir el pie de Mikaela entre los suyos moverse y acariciar sus pies. Cielo Riveros, asintió sin levantar la mirada de su cocido, que apenas había probado salvo la sopa. Tenía el estómago cerrado.

- Es mejor que no comas mucho - dijo sonriendo Lorena al ver que la niña no comía - Cuanto más vacío tengas el estómago, mejor para el enema.

Ana asintió y Mikaela sonrió, a ella le encantaba que Alberto la diera por culo, y se practicaba los enemas ella misma, y sabía bien que un estómago lleno era contraproducente.

- Haz caso a tu abuela - dijo la asistenta frotando bien sus pies entre los de las dos mujeres que la cercaban. - No comas más.

Cielo Riveros dejó sus cubiertos sobre el plato y miró a todos los presentes uno a uno con los ojos enrojecidos y al borde del llanto.

- ¿Puedo subir?

- Si. - dijo Ana - Me parece bien. La abuela y yo subiremos en breve y empezaremos con todo. Ve duchándote.

Asintiendo, Cielo Riveros se levantó de la mesa y, arrastrando sus pies, aterrada, subió a su dormitorio.

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Il sesso è come qualsiasi gioco che ci diverte da piccoli, la differenza è che noi adulti più ci divertiamo e più ce ne vergogniamo.

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