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Transformada en dos prostitutas 1 Hermanas en la calle
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Racconto29 min di lettura

Transformada en dos prostitutas 1 Hermanas en la calle

Nuestra hija, mientras mamaba y agitaba mi polla con toda su experiencia de años, se reía abiertamente, mientras su hermana tenía una cara de mala leche acojonante. Nunca he conocido a una niña de 5 años con las enormes ganas de follar de Cielo Riveros. Quizá, porque nadie, incluyéndome a mí, la habíamos follado en serio aún. Su coño era virgen de pollas aunque no de dildos y su culo solo lo usaba yo con cuidado, como esa tarde.

 

** Idoia eligió la ropa y nos metimos en los vestuarios y en un plis-plas nos quedamos las dos desnudas. Y no perdimos el tiempo, mientras las dos nos besábamos y acariciábamos cada una el coño de la otra, la iba fotografiando y grabando mientras iba clavando y jugando en su culo y en su coño, el consolador que llevaba. Dejé el móvil en la percha para no perder detalle ¡es tan pequeña la Idoia y lo hace tan bien! Su vulva la tenía en mi mano y luego toda ella en mi boca y se retorcía de placer con las penetraciones del dildo en su culo. Su vagina es tan estrecha aún, que me costaba penetrar mi lengua dentro de ella, pero eso nos volvía locas de placer.

 

** Su mano me masturbaba pero como casi me la metió dentro de mi coño, me corrí antes que ella, y no veas como tuve que cerrar la boca para no gritar, pero cuando se corrió Idoia, noté tal estremecimiento en ella, que le tapé la boca con un fuerte y largo beso o hubiese venido la policía.

 

** Se estremecía como una loca y me pidió que la chupara más. La subí a la banqueta, le abrí las piernas y no te imaginas la cantidad de líquidos que salían de su estrecho e infantil coñito, y además bastante espesos, nada de solo líquidos. Y con ese coñito tan estrecho, solo perforado por su padre de polla delgada, mi lengua volvió a penetrar con unas ansias y unos deseos, que yo misma me masturbaba mientras ella me acariciaba las tetas y tiraba de mis pezones. Casi nos corrimos las dos al mismo tiempo.

 

** Con todo esto, Idoia quedó totalmente extenuada y tuve que sacar el dildo de su culo después de follarla por ahí, le sequé el sudor con la toalla que siempre llevo en el bolso, nos arreglamos las dos y devolvimos las prendas que ella no quiso, a la dependienta, que nos miraba con cara de mala leche a pesar del gasto que hicimos.  Al girarnos, vimos acercarse a Lara con la verdadera madre de Idoia.

 

** Era surrealista, yo con su hija haciendo de madre, y la madre verdadera con otra niña haciendo de su madre, y las cuatro estábamos rojas y sudadas de los placeres vividos. Se notaba perfectamente que habíamos disfrutado del sexo y que éramos novatas en el dogging. Rojas, con el maquillaje hecho una mierda, pero estábamos totalmente satisfechas las cuatro. Aunque las empleadas y un señor que se acercó, no estuvieron de acuerdo con nuestros placeres. Nos miraron de forma rara y no nos perdían de vista. Me temo que tendremos que cambiar de Centro Comercial o al menos de planta, allí nos están fichando -les dije entre las risas de los cuatro- Demasiadas niñas, niños, madres, padres y desconocidos. Casi mejor follar al aire libre en tantos otros sitios.

 

— Pues a mí -nos dijo nuestra hija Katherine Riveros- Me llevó Yasmina al baño directamente, nos metimos en el del rincón y me tumbó sobre la tapa del vater. Me fotografío en varias posturas mientras con sus dedos me abría la rajita y de repente puso su boca sobre mi coñito y empezó a meterme aire caliente de su boca en la vagina, y ese calor, me estaba poniendo de muerte y me estremecía. Luego empezó a jugar con su lengua y no tardé en correrme, y yo misma me tapé la boca porque fue fantástico. Luego me metió un vibrador y lo conectó.

 

— A continuación, ella se masturbó frente a mí mientras yo le sacaba las tetas de su ropa y jugaba con sus pezones retorciéndolos y tirando de ellos, y cuando ella se corrió, también tapó su boca ¡y casi se mea! Y yo me sentía morir de gusto con esas vibraciones que me volvían loca y me corrí varias veces, y sin que me dijese nada, le dije que se sentase y le abrí las piernas, chupé todo su coño profundamente y la hice correr de nuevo, pero ahora gritó un poco y cuando poco después, me estaba masturbando a mí, tocaron a la puerta la vigilanta por si nos pasaba algo. Apagó el vibrador, me lo sacó y salimos poco después de arreglarnos y le dijo a la vigilanta que tenía yo problemas con la regla ¡yo, con 8 años y la regla! Luego me recargó el móvil como regalo y nos fuimos al punto de encuentro.

 

Y mi esposa, con el orgullo de madre muy comprensible en estos actos y el mayor placer de haber contribuido conmigo a convertir a nuestras hijitas en unas putitas sin ningún atisbo de moral, continuó diciéndome:

 

** Pero la fiesta fue muy especial. Yo tuve relaciones con tres niñas y tu hija, largos y calientes encuentros con otras dos madres. Pero lo mejor fue que al final y cuando íbamos llegando y recogiendo las niñas por la hora que era, Lorena, la madre de Esther, se acercó a mí y me dijo que quería un favor personal. Su marido estaba en el coche esperándolas y como Lorena la había enviado unas fotos de Katherine Riveros y de otras desnudas y le había gustado mucho nuestra hija, estaba deseando que nuestra niña le hiciese una mamada completa (tragándose el semen) y le daría 100€. En cuanto nuestra putita oyó lo de los 100€, ella misma se cogió de la mano de Lorena y la arrastraba al coche. Y allí, discretamente aparcado en la zona donde se cancanea en público, nos presentó a su esposo, Katherine Riveros cuando le vio aprobó el encuentro y cuando le sacó la polla silbó.

 

— Papá ¡es que su polla es casi más grande que la tuya! -indicó nuestra hija-

 

Y nuestra hijita, dentro del coche con Arturo, que se bajó los pantalones hasta el suelo y con Esther de espectadora mientras se masturbaba, le hizo una mamada tan antológica, que en vez de darle los 100€ prometidos, le dio 120€. Pero los casi 20 minutos que nuestra hija le estuvo haciendo feliz con su boca, lengua y manos, Lorena y Maribel, que encajaron muy bien entre las dos, estuvieron hablando de nuestros matrimonios, nuestras perversiones comunes y nuestra forma de vida incestuosa. Y al finalizar nuestra hija la mamada y salir del coche, Lorena preguntó en voz alta:

 

– ¿Queréis que el sábado próximo nos reunamos los seis (los cuatro padres y las dos niñas) en nuestro chalet y follemos todos de verdad? Con toda clase de penetraciones y mamadas. En serio, como adultos.

 

Pero claro, mi esposa tuvo que decirles que nosotros éramos cuatro y no tres y ¿qué hacíamos con Cielo  Riveros de 5 años? Ellos se rieron y nos dijeron que tenían también un hijo de 5 años, y que ahora, en estos momentos, estaba con los padres de ella. Así que acordamos reunirnos los 8 y follarnos a las hijas mayores y que los pequeños jugasen con todos nosotros, haciendo mamadas pero sin penetraciones. Yo acepté y mi esposa, esa misma noche, llamó a Lorena y con gran alegría de ella y Arturo, lo acordamos así.

 

Y como todo llega en esta vida, llegó el sábado. Mi esposa fue a la peluquería, ya sabéis, pelo, maquillaje, uñas… y cuando llegó a casa tuvo que hacer de peluquera, maquilladora y todo eso para las niñas. Pero las niñas estaban muy nerviosas y de repente, las dos totalmente desnudas, como tenemos por costumbre ir por casa, vinieron a mi despachito donde estaba preparando unos trabajos y me dicen:

 

– Papá, no podemos ir esta tarde a casa de Lorena con dudas. Las dos queremos que esta tarde sea la primera tarde de muchas y además, Cielo  Riveros se pregunta el por qué no puede Arturo follarle el culo, porque ya está bien dilatada por la mamá, aunque tú no la has usado demasiado ¿qué pasará si Arturo quiere follarle el culo… vas a dejar que se la folle o no?

 

Mi esposa, que al oír a nuestra hija había entrado, me miró y dijo:

 

– La culpa es tuya Jordi. Las niñas están ya muy bien dilatadas y eres tú quien no las folla satisfactoriamente. Las niñas quieren polla y yo las dilato, pero tú siempre con el miedo que son niñas ¿es que acaso no ves sus cuerpos de putas y sus ganas de sexo? ¿vas a dejar que Arturo la folle si lo desea? Porque si Arturo quiere follar su culo ¿por qué no puede hacerlo con cuidado? Las niñas quieren pollas y a Cielo  Riveros, aún no le has penetrado el coño. Yo tampoco lo entiendo.

 

– Bien, vamos a hacer una cosa. Esta tarde haremos lo acordado. Tú, Cielo  Riveros, solo mamarás las pollas y te dejarás hacer sin penetración anal, y mañana domingo por la tarde, te follaré el culo como nunca, te abriré el coño, me derramaré dentro de ti y esta semana lo haré varias veces en los dos sitios, y a partir del próximo sábado, podrás follar por el culo siempre que quieras. Y en pocas semanas, por el coño, como tu hermana, y así celebraremos tu sexto cumpleaños.

Prima di andare avanti…

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