David salió dirigiéndose donde Rafael y así disfrutar de una noche de tragos sin saber que todo estaba saliendo como Rafael quería. Abrazo va, abrazo viene, las sonrisas de los dos y se sentaron a compartir. Se sirvió el primer trago y comenzó la conversación de temas de negocios, del trabajo de cada uno y así se fueron enrollando en su velada.
Como a las 9 de la noche Katherine Riveros terminó de jugar con sus amigos y se dirigió a su casa. Timbró y como se demoraron en abrirle se dirigió a la casa de Don Rafael porque sabía que su padre estaría allá.
La puerta de la casa de Don Rafael casi siempre permanecía entre abierta y sin golpear primero la niña entró directamente y encontró a su padre y a Don Rafel compartiendo y conversando animadamente. Inmediatamente Don Rafael se dio cuenta de la presencia de la chiquita y le dijo que se acercara y que era bienvenida, los ojos de Rafael se le salían de la emoción la abrazó y la pasó una mano por el culito de la niña, sin notar nada David le dijo a su hija que lo saludara y ella saltó a sus brazos y se sentó encima de las piernas. Don Rafael no perdió detalle de la maniobra y con las piernas abierta se fijó en la vaginita de Katherine Riveros que se asomaba entre los shorsitos rojos. Don Rafael apuró un trago de whisky rápidamente para poder pasar la imagen, se levantó y fue por una chocolatina grande que tenía reservada para la nenita. Cuando regresó vio que Katherine Riveros estaba todavía encima de su padre y sus piernas estaban completamente abiertas pero una mano de David estaba alojada encima de la vaginita de la nena acariciándola suavemente. Inmediatamente tuvo una gran erección, observó la escena y los interrumpió ofreciendo a la niña la chocolatina. David sin darse cuenta que estaba siendo observado detenidamente no dejó de acariciarla. La niña vio la chocolatina que le ofrecía Don Rafael y de un salto le agradeció dándole un beso en la mejilla, pero en un movimiento rápido este volteo la cara y el beso su en sus labios. Katherine Riveros muy colorada por el beso, agachó la cabeza, pero pensó para sus adentros que había sido un accidente. Katherine Riveros se dio cuenta de la barba dura de su “amigo” y del aroma a loción que este tenía, esto le gustó. Don Rafael tomó a la niña y la acomodó entre sus piernas. Katherine Riveros inmediatamente notó la verga dura en su trasero y sin pensarlo se movió un poco de un lado al otro como sintiendo bien ese aparato en su culito.
David no se fijó en eso porque se estaba sirviendo uno trago más. Se dio cuenta que el hielo se había acabado y de un salto se levantó y dijo que iba a la cocina por más hielo. Mientras tanto las manos hábiles de Don Rafael estaban entre las piernas de Katherine Riveros que solo abría sus piernitas. Don Rafael acariciaba la vaginita por encima del short. Al oído le decía que era la niña más linda que había visto. Katherine Riveros comía su chocolate y se dejaba manosear. Un dedote de la mano de Don Rafael ya acariciaba directamente los labios vaginales de Katherine Riveros suavemente. Se escuchó un leve gemido de la niña y Don Rafael le besaba la orejita. Katherine Riveros se sentía en el cielo. Amaba esa sensación de ser tocada y también de sentir una verga adulta en su culito.
En medio de la escena en la cocina se escuchó un gran ruido. Don Rafael preguntó si todo estaba bien y al poco rato David respondió que se le había caído el hielo, que todo estaba bien que él recogía todo. David había estado observando la escena de cómo su hijita estaba siendo manoseada por Rafael y al bajar su bajo para tomarse la verga se le cayeron los hielos. Claro, también era que el efecto de alcohol en David era evidente y David cuando estaba con tragos perdía un poco las proporciones y hacía cosas que en otras condiciones no haría. Con todo el desastre cometido por el hielo David fue en busca de algún trapero y un recogedor para arreglar el daño.
Mientras tanto Don Rafael seguía con sus suaves caricias a la niña que no hacía nada para evitarlo. Don Rafael también un poco pasado de tragos y dispuesto a todo, seguía tocando a Katherine Riveros. Que pasara lo que tuviera que pasar. Sintiendo que la vaginita de Katherine Riveros se humedecía cada vez más llevó su dedo a su boca y probó el sabor dulce de Katherine Riveros:
Mi amorcito que linda que estás, qué rico sabe… Cochino, le dijo Katherine Riveros Katherine Riveros quiero hacerte de todo ¿me dejas?
La escena no paraba. David entre mirar desde la cocina y limpiar se demoraba en regresar y le daba tiempo a Rafael de seguir disfrutando de su chiquita.
Rafael punteaba el culito de Katherine Riveros y ella se movía encima cada vez más sin disimular. El dedo seguía recorriendo la vaginita de arriba había abajo, al tiempo que lo introducía un poco y hacía presión en la las paredes vaginas. Katherine Riveros estaba entregada a las sensaciones, cuando Katherine Riveros estaba por tener un fuerte orgasmo Don Rafael no siguió con las caricias y la colocó de pie en el piso y le dijo que iba a ver qué pasaba con David, también el indicó que se acostara boca abajo al frente del televisor y mirara televisión mientras él arreglaba las cosas en la cocina. Se sirvió un trago puro y grande de whisky y se lo bebió de una solo paso, sirvió otro David y se dirigió a la cocina.
Cuando entró a la cocina David estaba con los ojos desorbitados y se notaba muy excitado, sin mediar palabra hizo que David se tomara su trago de una vez. Lo apuró y bajó la cabeza. La pidió disculpas por las cosas regadas en el piso de la cocina como tratando de evitar el tema. Rafael le dijo:
Es inevitable amigo, tu nena es maravillosa Si vieras, le respondió ¿Desde cuándo te la culeas?
Los dos hombres empezaron a conversar ya pasados de tragos parados al lado de una mesa en la cocina.
Tú sabes que mi mamá se está culiando a tu empelada del servicio, ¿cierto? Si, claro, yo lo sé, mi mujer también lo hace. Somos unos degenerados.
Se rieron a carcajadas y siguieron conversando, olvidándose un poco de la niña que se había quedado viendo TV. Don Rafael regreso a la sala y tomó la segunda botella y al pasar vio a Katherine Riveros acostada en el suelo boca abajo con las manos sosteniendo la cabeza y sus piernas abiertas dejando ver sus calzoncitos y parte de su vaginita. Don Rafael paso su mano por su verga y pensó que esa noche sería espectacular.
Al volver donde David este ya había limpiado todo, sirvió un par de tragos. Los tomaron haciendo un brindis. Continuaron riéndose y vinieron las preguntas y el intercambio de información.
Entonces mi amigo, tu mujer no culea contigo y por eso lo haces con Katherine Riveros No, con mi mujer si lo hacemos, pero también están las niñas ¿Ah, entonces con la otra niña también? Con la otra empecé antes, Cielo Riveros es un terremoto Qué envidia amigo. ¿las dos están entrenadas? Jajajajaja Más o menos, pero sí. ¿Entonces iniciaste a Cielo Riveros antes? A Cielo Riveros la inició otra persona, yo no fui, solo que ella me lo contó No jodas. ¿Quién la inició entonces? Después te cuento, la historia es un poco larga Pero seguro me cuentas. Está noche es para Katherine Riveros Si Katherine Riveros quiere está bien, pero no voy a forzar nada
La conversación siguió y a pesar de que los dos estaban ebrios acordaron que no iban hacer una orgia o un trio. Tomarían turnos. Mientras uno estaba con la nena, y si ella quería, el otro desaparecería de la sala y así, obviamente sin que la niña se diera cuenta mientras uno estaba con la chiquita el otro podía mirar a la distancia.
Con lo acordado salió de la cocina Don Rafael y se dirigió donde la chiquita que sin sospechar nada vio cómo se sentaba en el sofá grande. La llamó para que se sentara a su lado y le entregó unas gasolinas, que la niña agarro con ansiedad e inmediatamente comenzó a comer. Rafael se servía otro trago y abrazó a la niña y esta se reclino hacía él. Con la mano que la abrazaba empezó a acariciarle la cadera y fue bajando hasta el culito de medio lado, o sea solo le tocaba una nalguita suavemente. Con la otra mano le señaló la verga que estaba bien levantada dentro del pantalón y la indicó que la tocara. La niña no lo hizo, le preguntó por su papá y Don Rafael le respondió que había salido para hacer una llamada, la niña preguntó que por qué a esta hora, pero Don Rafael solo levanto los hombros como respondiendo que no sabía. David estaba en la cocina observando en un ángulo que la nena no podía ver.
Estamos solos Katherine Riveros, tu papi ya viene
Sin sospechar nada Katherine Riveros puso su mano encima de la verga y la sintió dura y grande, pasaba la mano encima de esta y Don Rafael le dijo que la apretara. Cuando la niña hizo esto se sintió en la gloria, una pequeña mano de niña de 11 años le estaba agarrando la verga. Su otra mano estaba posada en la nalguita y esa mano abarcaba toda la nalga, la apretaba y la soltaba al tiempo que trataba de ocupar más espacio, pero los shorsitos rojos de Katherine Riveros no dejaba que avanzara más. Trató de meter la mano por entre el short pero era imposible, su mano era muy grande y no podía entrar en sus calzoncitos. Como Katherine Riveros estaba recostada de costado al lado de él, sin pensarlo Don Rafael decidió abrirse el pantalón y dejar salir su verga que no era tan gruesa y grande sino más bien delgada y larga. Era la segunda verga que Katherine Riveros veía y era diferente a la de su padre. Katherine Riveros tomó la verga con sus dos manos y empezó instintivamente a subirla y bajarla, esto se facilitaba por la cantidad de líquido preseminal que empezaba salir de la verga del adulto. Con sus movimientos Don Rafael inclinó a la nena hacia la verga como diciéndolo que se la mamara. Katherine Riveros que ya sabía depositó un beso en la punta y Don Rafael sintió el beso y le indico que la chupara. La chiquita metió una pequeña parte en su boca mientras Don Rafael le decía que lo estaba haciendo bien. La nena chupaba esa pequeña parte mientras era guiada. Don Rafael quería venirse en la boquita de la niña, pero se contuvo porque tenía que prolongar el momento por mucho más tiempo. Separó a la niña de su verga y la levantó y la puso de pie en el piso. La observó, miró su camisita y vio que sobresalían dos punticas que sobresalían, sus téticas estaban levantadas y se notaban, levantó un poco la camisita de la nena y aparecieron dos limoncitos con unos pezoncitos erectos se acercó a ellos y se metió uno a la boca. Katherine Riveros se sintió morir, era una sensación maravillosa mientras pasaba de una tética a la otra. Con la otra mano Don Rafael empezó a desabrochar los botones del shorsito de Katherine Riveros, pero ella lo detuvo y le dijo que su papá podría venir de pronto. Don Rafael la convenció de que eso no iba a suceder. Arrastró su shorsito a los tobillos de la nena junto con sus calzoncitos, como pudo se los quitó completamente y rápidamente también la despojó de su camisita. Katherine Riveros estaba con los cachetitos de la cara colorados, se sentía realmente acalorada y al mismo tiempo deseosa de lo inevitablemente que le iba a ocurrir.
