Vai al contenuto
Erotika
Fue Obligado a violar a mi hija Cielo Riveros X delincuentes
Aa
Dimensione testo
Tema
Salva
Racconto82 min di lettura

Fue Obligado a violar a mi hija Cielo Riveros X delincuentes

Cielo Riveros cayó casi encima de mí; entonces el tipo me dijo: “¿A poco tú no te has cogido a esta puta? No lo creo, ¿A poco no se te antoja? Ahorita vas a ver lo que sabe hacer la piruja esta y se te concederá tu deseo de cogerte a tu propia hija jajajaja”.

El líder volvió a la carga para tratar de cogerse a Cielo Riveros por el culo, pero de nuevo, después de varios intentos fallidos, sudando copiosamente retrocedió y bufó: “¡Chingada madre, está demasiado pequeño, pero vas a ver cómo vamos a hacértelo gigante puta y verás que luego hasta un camión te va a entrar por ahí desgraciada!”. Noté como mi hija trataba de evitarlo a toda costa y sus ojos estaban como platos de lo asustada que estaba, pero nada podía hacer. Tanto ella como yo llorábamos pues sabíamos que sería inevitable que el desgraciado la violara por el ano.

Mientras hablaba, el tipo se metió el dedo medio a la boca, lo sacó lleno se saliva y luego lo metió en el pequeño culo de Cielo Riveros, al mismo tiempo le dijo a uno de sus secuaces: “Ve al cuarto de esta puta y tráeme lo que encuentres que le pueda meter en el culo”, el tipo se fue y el líder le dijo a otro: “tu busca en otras partes de la casa que le podemos meter a la pendeja” y a un tercero le dijo: “tu busca en este cuarto a ver que encuentras”. Cielo Riveros respingó y movía las manos y las piernas tratando de liberarse, pero era imposible.

El infeliz líder metía salvajemente un dedo en el culo de Cielo Riveros, lo movía en círculos, lo sacaba, lo volvía a meter y a moverlo en círculos mientras decía: “¡ahorita vas a ver puta, no te la vas a acabar, este culo tiene que ser mío!”. Luego vi que metió dos dedos, por lo que supuse que el culo de Cielo Riveros se estaba agrandando por el salvaje ataque; de repente llegó uno de los tipos que él mandó a buscar cosas y le trajo un pepino, un plátano, una zanahoria y un rodillo, “¿está bien esto?” preguntó el idiota, a lo que el jefe respondió: “excelente, esto servirá”; acto seguido sacó sus dos dedos e intentó meter el pepino en el culo de Cielo Riveros, pero no pudo hacerlo, entonces, tomó la zanahoria y esta sí pudo introducirlo en el culo de ella; le dijo: “ándale cabrona, ya te cabe esto, dentro de poco será mi verga”; pero además le metió el pepino en la vagina y empezó a mover ambos adentro y afuera de los agujeros de mi hija y dijo; “esto te encanta, ¿verdad puta?”; Cielo Riveros tenía los ojos cerrados y gruesas lágrimas rodaban por sus mejillas, no contestaba, no decía nada, solo se quejaba pero sus gritos no se escuchaban por la tremenda verga en su boca. Por cierto, el tipo que la obligaba a mamársela en ese momento se vino gritando: “¡aaaaaaahhhhh, así puta, asíiiiiiiii, aaaaahhhhh me vengoooo me vengoooo aaaahhhhh siiiiiii!” y sin soltar a Cielo Riveros del cabello le metió la verga hasta el fondo y la obligó a tragarse su cochino semen, pude ver cómo le escurría por las comisuras de la boca hasta el cuello, también vi su cara de asco y que tenía fuertes arcadas que tuvo que aguantar.

Cuando el tipo sacó su verga chorreante de la boca de mi pequeña, ella tosió, jaló aire con fuerza y trató de sacar el semen, pero ya no pudo, se había tragado la mayor parte, luego volvió a suplicar: “¡Por favor ya déjenme, les prometo que no diremos nada, pero ya no sigan por favor, se los suplico por lo que más quieran, yaaaaaaaa!” Ella gritó al sentir como la zanahoria y el pepino volvían a entrar en sus agujeros con fuerza desmedida y ya no pudo decir mucho más, pues un tipo gordo y alto de acercó a la cama, la tomó del cabello con una mano y poniendo su verga gorda en la boca de ella le ordenó: “¡ahora mámamela a mí putita!”; Cielo Riveros cerró la boca y apretó los labios para impedir que la verga entrara en ella, entonces el tipo le dijo: “¡ah con que rejega la perra ¿eh?, ahora verás!” y a continuación metió una mano entre el cuerpo de ella y la cama y le pellizcó una teta; Cielo Riveros se quejó pero sin abrir la boca: “¡Mmmmmnnnnn!”; el gordo no la soltaba pero ella no cedía, entonces él dijo: “Ah te crees muy lista pinche puta, a ver como haces para respirar” y entonces con la misma mano que le había pellizcado las tetas le apretó la nariz, impidiéndole la respiración y por más que Cielo Riveros quiso aguantar no pudo, tuvo que abrir la boca para jalar aire y entonces el marrano ese aprovechó para meter su verga hasta el fondo de la garganta de ella y le dijo: “¿No que no, perra?, ¡ahora trágatela toda cabrona y ni se te ocurra morderme porque te corto la lengua desgraciada!” y tomándola con ambas manos de la cabeza la obligó a chupársela.

Mientras tanto, el líder seguía metiendo y sacando la zanahoria y el pepino del ano y la vagina de Cielo Riveros respectivamente, se notaba que le dolía porque movía desesperadamente las piernas, crispaba las manos y las estiraba tratando de detener las penetraciones, pero no lograba nada.

El maldito desgraciado empezó a girar las verduras dentro de ambos agujeros de mi hija, agrandándolos; hasta que sacó la zanahoria de su ano, lo abrió con dos dedos de una mano y sonriendo volteó hacia mí y señalándolo con un dedo me dijo: “Ya está lista tu putita para que me la coja por aquí y tu verás como la estreno y cómo le va a encantar”. Yo me moví en la silla, pataleé, grité pero no se escuchó más que mi quejido; esto le agradó al tipejo que de nuevo sonrió y le dijo a su compinche: “agárrale bien la cabeza y que no cierre los pinches ojos, si los cierra le pones una patada en los huevos” y acto seguido se colocó detrás de mi princesa y sin más ni más, la penetró salvajemente, de un solo golpe, metiendo su tremenda verga hasta el fondo de su pequeño culo.

Cielo Riveros pudo sacar de su boca la verga que tenía dentro y soltó un fuerte grito de dolor: “¡AAAAAAAAYYYYYYY NOOOOOOOOOO, DUELE, DUELE GGGLLLLBBB!”. De nuevo el maldito que la obligaba a mamarle la verga la había tomado del cabello y se la metió hasta la garganta.

Cielo Riveros estaba siendo violada por el culo, con un pepino insertado en la vagina y con otro tipo obligándola a mamarle la verga y ni ella ni yo podíamos hacer nada; ambos llorábamos desconsoladamente mientras los demás tipos ya completamente desnudos aguardaban su turno; solo mantenían los rostros cubiertos y algunos se masturbaban viendo la escena; en ese momento pude contarlos bien y vi que demás de los dos que violaban a mi hija, había otros seis, por lo que en total eran ocho, pero aún no regresaba el que había ido a buscar cosas para meterlas en Cielo Riveros, por lo que supuse que en total serían nueve tipos los que estaban ahí. Uno de ellos ya se había cogido a mi hija por la vagina y según yo, el mismo se lo había hecho por la boca; luego había dos cogiéndosela, por lo que según mis cálculos, ¡aún faltaban seis por violarla!; no creí poder soportarlo.

El líder se la clavaba con fuerza, como tratando de perforarla sin compasión; en eso, otro de los tipos se acercó a ellos y dijo: “hay que aprovechar el otro hoyo”, entonces, tanto el líder como el otro tipo sacaron sus vergas escurriendo líquido; el líder giró y se acostó en la cama boca arriba con su verga bien parada apuntando al techo; tomaron a Cielo Riveros entre varios y la voltearon, por unos momentos nuestras miradas llorosas se cruzaron, hasta que ella de nuevo soltó un tremendo grito: “¡AAAAAAAAGGGGGGHHHHH mfffffffff!”; los malditos le taparon la boca con una mano y uno le gritó: “¡Cállate ya puta o madreamos a tu Papá!”. El grito lo había soltado porque la obligaron a clavarse de culo en la polla del infeliz ese; ella tenía las piernas abiertas y pude ver todo su sexo expuesto hasta que otro maldito se subió y le clavó la verga de un golpe por la vagina; un tercero, el mismo que la obligaba antes a mamárselo también se subió a la cama y de nuevo se la metió en la boca. Desde donde yo estaba veía claramente cómo se cogían a mi hija por los tres lados; cerré los ojos, pero más tardé en cerrarlos que en sentir una tremenda patada en los huevos y de nuevo escuché la orden: “¡abre los ojos cabrón o le cortamos los pinches pezones a tu putita!”; no tuve más remedio que abrirlos, aunque tenía la vista completamente nublada por las lágrimas.

Aun así, alcancé a distinguir que el marrano que obligaba a mi hija a chuparle la verga, la sacaba y se venía en la cara de ella y le soltaba toda su leche en la cara y los pechos. Al parecer salpicó al líder de ellos, que estaba debajo de Cielo Riveros porque vi que se molestó y lo recriminó. Yo aún no podía recuperarme del dolor de la patada que recibí, hasta los oídos me zumbaban; pero pude ver que ambos se salían de mi hija y se levantaron, a Cielo Riveros la dejaron en la cama; el líder le reclamó algo al que había soltado el semen en la cara de mi hija y al parecer de su jefe también.

El líder se salió enojado de la habitación, entonces, el que se había estado cogiendo a Cielo Riveros por la vagina se acostó en la cama y con ayuda de otro de ellos la obligaron a montarse en la verga del tipo, de frente hacia él; de nuevo se la clavó sin contemplaciones y le dijo: “¡muévete puta, hazme gozar!” y la obligaron a brincar clavada en su miembro. Los demás no esperaron más, otro de ellos se subió a la cama e hizo que Cielo Riveros le chupara la verga; otro más se colocó detrás de ella y de un empujón le clavó toda la verga en el culo. Solo escuché su quejido ahogado por la gran polla que se comía: “¡Mmmmmnnnngggfffff!”. Luego los tres tipos empezaron a moverse adentro y afuera de ella.

Pagina 3 di 11 · 0%
1

Commenti

CallMeHot
Salva in una lista