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Cielo Yamile La niña más deliciosa de su edad estaba a punto de ser desvirgada
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Racconto566 min di lettura

Cielo Yamile La niña más deliciosa de su edad estaba a punto de ser desvirgada

quien dice que una niña de poca edad no puede sentir placer y dar placer del bueno a un adulto? . No importa el lugar en que nos encontremos, en algún lugar por muy lejos o muy cerca que esté de nosotros a esta hora algún viejo se a de estar cogiendo de lo más rico alguna niña hermosa, nalgoncita y deliciosa que puede ser su vecinita, o la nieta o una alumna de la escuela donde el es profesor o por suerte de otros viejos, alguna niña que en algún lugar sus padres

La pequeña Katherine Riveros prueba por primera vez una verga… . El sexo cuando se hace por abuso, para la víctima sin duda a de ser traumático y deja una herida en el alma pero para nuestras protagonistas es todo lo contrario. Es una experiencia con deseos de repetir!!! Gracias por leer esta saga, sugiero leer los anteriores relatos para comprender mejor la trama. Disculpas por no incluir en este relato a Dayana ni a Cielo Riveros  pero me enfoque más en Katherine Riveros y Jeymi. Para no hacer tan larga la lectura. Pero en el capítulo 5 las incluiré a ellas. KATHERINE RIVEROS. Plaf,plaf fueron dos cachetadas que Katherine Riveros recibió en sus tiernas y suaves mejillas de parte de Oscar. La niña estaba llorando de miedo al ver a Don Carlos atado a una silla de madera y ensangrentado de su boca y nariz. Oscar lo tenía atado frente a la cama donde estaba Katherine Riveros quien estaba atada de una de sus muñecas de una de las patas del camástro. Oscar los había sometido a ambos. Mientras el se relajaba con un purito de marihuana. El sabía que tenía todo el tiempo del mundo para hacer lo que quisiera con ellos. Don Carlos ya había sufrido una golpiza y pues estaba quieto por miedo a recibir otros golpes. Don Carlos solo podía observar a Oscar frente a él y la niña. Katherine Riveros estaba hecha un mar de lagrimás suplicando que la dejaran ir a su casa. Pero Oscar no estaba dispuesto a dejar pasar esta oportunidad de cojerse a tan preciosa criatura. O. Hoy te voy a coger mamásita, desde el día que te vi en el baño de tu casa supe que ya estabas lista para que te metan verga por esa panochita rica y apretadita que tienes. Si este viejo ya te la metió pues suerte por el, pero yo si te voy a demostrar que es coger con un macho de verdad como yo. Este viejo no pudo darte placer como yo te lo haré mamásita. Todo esto se lo dijo pasándole todo el filo del cuchillo por algunas partes del cuerpo. Katherine Riveros estaba hasta orinada de miedo. Y sus lágrimás ya resecas en sus mejillas. La niña se veía sexy a pesar de todo. Sus lágrimás, su cuerpo medio desnudo en esa cama vieja que las sábanas tenían edor fuerte combinado con polvo y mucha humedad llena de ácaros y hasta caca de ratas. Era un ambiente asqueroso donde esa niña estaba semi sentada. Y en mismo camástro era donde se la iban a coger. Oscar ya se había terminado de fumar la bachita de marihuana y ya se sentía listo para empezar el “duro trabajo “que tenía de cojerse a esa niña de casi 9 años. Oscar empieza a desnudarse, poco a poco la pequeña Katherine Riveros va observando como su verdugo se está preparando para violársela sin que ella y don Carlos puedan hacer algo por impedirlo. Afuera una tormenta azota fuertemente la casucha de don Carlos y se vuelve cómplice de lo que ocurrirá dentro. La fuerte lluvia impedirá que alguien más escuche los gritos de la niña cuando se la estén cojiendo. Alfonso el padre de Katherine Riveros está justo en este momento aceptando una invitación a beber con unos amigos del trabajo y su hermano lo tienen detenido unos agentes policiales por desórdenes callejeros en una comisaría a 10 kilómetros de donde esta Katherine Riveros. En resumen nadie espera a que Katherine Riveros llegue a casa. Nadie. La pobre y hermosa niña a quedado en manos de un depravado sexual. Quien se dará un banquete de dioses con el cuerpo de la niña. Don Carlos se encuentra amordazado y atado en esa vieja silla de madera. No hay forma de poder escapar. Oscar está que no se la cree, mientras poco a poco se va desvistiendo. Tiene una fuerte erección y su apetito sexual por la pequeña niña está en su punto más alto. Katherine Riveros está aterrada al ver que no puede huir del vago que está a punto de abusar de ella. Así no era como ella quería hacerlo. Ella quería algo tierno y bonito. Pero todo parece que será brusco y violento. Tomando en cuenta que Oscar está bien fumado de marihuana. Esto provoca que la erección no disminuya y la eyaculación sea tardía. Todo apunta a que será una sesión de sexo prolongada. La niña estaba sobre la cama, su falda blanca la tenía recogida a la cintura, sus piernas se veían muy firmes y hermosas. Su blusa estaba rota aún la tenía puesta pero así luce muy erótica. Y su hermoso cabello desarreglado. Katherine Riveros se veía muy deliciosa y sexy, sobre ese camástro viejo, lleno de polvo y edor a humedad. Ese era el nidito donde le Iban a quitar la virginidad. No era un príncipe azul, tampoco un novio guapo, la hermosa niña iba a ser disfrutada por un vago drogadicto, amigo de su padre. Katherine Riveros está llena de terror, su llanto era fuerte y prolongado, su gritos también eran muy agudos. Suplicando por qué la dejaran ir. Pero eso Oscar no lo iba a permitir. Ya el estaba desnudo haciéndose una cacha preparándose para la cojida que le iba a dar a tan deliciosa niña. Cuando ya el tenía la verga completamente erecta se fue acercando a la niña, quien a la vez comenzó a llorar más fuerte y a gritar también. A. No señor por favor no me haga daño, déjeme ir a la casa, ya es muy tarde y mi papi me va a pegar si llego muy tarde. Por favor señor déjeme ir. O. No mamásita, de aquí no te vas sin antes yo te coja bien rico. Estas tan rica, desde aquel día que te vi la panochita en el baño de tu casa supe que ya estas lista para una buena cojida. Y yo no voy a desperdiciar esta oportunidad de cogerte. Te voy a dar rico y me terminaras pidiendo más. A. No señor por favor ya déjeme. Usted es muy mayor para mi, yo apenas voy a cumplir 9 años en dos meses. Soy una niña todavía. Por favor señor déjeme ir. O. Cállate ya estúpida. Ahora no me vengas con mierdas, ni llantos. Cuando estabas con este viejo marica no chillabas ni nada. Bien feliz la putita dejándose comer la panochita. Ahora mejor dejas de llorar si no quieres que antes de cojerte te de unos buenos puñetazos para que te estés callada. Pendeja. La niña se dio cuenta que nada podía hacer para evitar que Oscar la cogiera. Su llanto se volvió una resignación. Sólo cerró sus ojitos cuando sintió que Oscar la tomaba de uno de sus tobillos y la arrastraba hasta la orilla de la cama. Oscar ya tenía su verga en la mano, bien lubricada y lista para enterrársela hasta lo más profundo la vulvita de Katherine Riveros. El profesor Guillermo por casualidad vio entrar en la cantina a Alfonso. Y se dijo a sí mismo que eso significaba que la niña estaba sola en casa y que era su oportunidad de llegar y estar con ella para intentar lograr hacerse de ese cuerpo hermoso que la niña tenía. Mientras el estaba tocando la puerta de la casa de la niña, con la esperanza que ella abriera para el poder entrar con algún engaño. No muy lejos de allí, Oscar su compinche ya tenía mamando verga a la niña de lo más animado posible. Katherine Riveros por primera vez en su vida tenía una verga en su linda boquita. Al principio la niña se rehusaba hacer la chupada de verga porque sentía asco. Pero bajo las amenazas que Oscar le hizo la niña tuvo que acceder. Y dejarse desvirgar la boquita con su primera verga. Oscar estaba disfrutando esas mamaditas torpes pero deliciosas que la niña le estaba haciendo. Verla con esos hermosos ojitos celestes y su boquita llena con su verga tenían a Oscar al borde de la locura. Poco a poco le iba metiendo más la verga a la niña. Sentía que llegaba hasta la garganta de Katherine Riveros, la niña no soportaba mucho tiempo estar así y sentía que le faltaba el aire y en ese momento Oscar se la sacaba pero luego se la volvía a meter. Unos minutos después a la niña la tenía sentada en el piso y su cabeza en el filo de la cama sujetada de la cabeza con ambas manos. La niña no podía mover la cabeza para ningún lado. Oscar había aumentado la velocidad de las embestidas que le estaba haciendo a la niña. Sus caderas las movía a gran velocidad mientras con ambas manos tenía sujetada fuertemente la pequeña cabeza de la niña. Katherine Riveros estaba sufriendo una abobinable violacion bucal. Solo se escuchaba un leve forcejeo que la niña provocaba al intentar soltarse de Oscar y también el sonido de cuando una verga está entrando y saliendo de una boca ensalivada. Oscar se la estaba cojiendo por la boca endemoniadamente, la pobre Katherine Riveros ya resignándose a su triste destino se dejó hacer. Ya no hacía ningún esfuerzo por soltarse. El asco que sentía al principio había desaparecido y lo extraño de todo para ella que empezaba a disfrutar lo que estaban haciendo. Oscar le estaba estimulando las tetitas a la niña con la yema de sus dedos. Eso le estaba causando placer a la niña y le estaban haciendo sentir placer y cosquillas en su vulvita. Guillermo 10 minutos después se retira de la casa resignado a que la niña no le abrió la puerta. Y se marcha a su casa con la cola de lobo entre las patas al no poder lograr comerse a la oveja de Katherine Riveros. Pero Oscar si estaba logrando eso y más. Oscar le saco la verga ensalivada de casi 15 cms de largo de la boca de la niña. Y la levanto violentamente y la acostó boca arriba con las piernas abiertas. La niña sabía que lo le iba a suceder y no tenía ni fuerzas ni deseos tampoco de impedirlo. Y cuando Oscar estaba a punto de metérsela. Katherine Riveros y Oscar escucharon la voz de don Carlos. Que se había logrado quitar la mordaza de la boca. C. Primero cómele la vulvita para que no le duela tanto a la niña. Eso le gusta a ella. Después ella estará más tranquila. Y podrás desvirgarla con menos dolor y más placer para ella. El viejo Carlos dijo eso con un nudo en la garganta. Al ver que frente a sus ojos iban a cojerse a su tesorito. Se lamento no haber podido ser el. Pero le había cojido cariño a la niña y por ello hizo esa petición. Por su falta de virilidad másculina. Ahora le tocara ver como otro se disfruta esa hermosa niña que pudo ser para el pero ahora es para otro. Oscar al escucharlo se asombro y a la vez se emociono más al darse cuenta que esa hermosa niña aún era virgen. Casi eyacula de la emoción. O. Eres una vergüenza de hombre viejo Carlos, no te pudiste coger esta mamásita, que ya esta pidiendo verga desde a hace tiempos. Pero ahora vas a ver como se hace. Aprende viejo marica la lección COJE CUANDO PUEDAS PORQUE ATRÁS VIENEN COJIENDO. Y usted mamásita rica hoy si le voy a dar lo que este viejo marica no pudo darle. Así que tranquilita y no valla a negarse porque si no le tendré que dar puño y verga a la vez. Me escuchaste putita? Yo la voy hacer mujercita ahora mismo y se que lo vas a disfrutar pequeña zorrita. Lo último ya lo expreso con un tono de voz muy fuerte. La pobre niña se asustó y no tuvo más que mover su cabeza en forma de afirmación. Sin mediar más palabra alguna Oscar se arrojo a la vulvita de Katherine Riveros como lobo hambriento. Le abrió al máximo las piernas de la niña y una comida de vulvita que le empezó a dar a la niña de antología. Katherine Riveros 5 minutos después estaba orinándole toda la cara a Oscar de tan rico que sintió lo que le hizo. El cuerpo de la niña temblaba por completo. Sufrió un orgasmo increíble. Ella pensaba que sólo era orine sin imaginar que ese orine era un manantial de flujos vaginales que le brotaron de lo más profundo de su ser. Al sentir tanto placer con esa mamada de panochita que Oscar le hizo. Don Carlos fue testigo de eso y su mini verga la tenía erecta al ver tan deliciosa escena en su camástro viejo. Katherine Riveros comenzó a sentir una picazón en lo más profundo de su vulvita. Y ella sin ningún pudor comenzó a rascarse y cuando Oscar observo lo que la niña hacía sabía que ya estaba lista la niña para ser cojida. Katherine Riveros ya estaba pidiendo verga. Oscar la coloco al filo de la cama con las piernas abiertas y coloco la punta de su verga en la pequeña y encharcada vulvita de Katherine Riveros y sin tanto preámbulo le introdujo la mitad de su verga con un poco de fuerza. Katherine Riveros pego un fuerte grito de dolor al sentir como le habían metido la verga con tanta violencia. Nadie fuera de la casucha escucho ese fuerte grito, por lo alejado que se encontraba de las demás casas y por la fuerte tormenta que estaba cayendo en ese momento. Oscar lo había logrado. Ser el primero que se cojia a la hermosa niña de 8 años casi los 9. Le acababa de incrustar casi 8 cms de verga en la diminuta vulvita de Katherine Riveros. Para una niña de esa edad 8 cms es suficiente para hacerla gritar de dolor. Más si la niña es virgen aún. Oscar sentía que ese huequito le estaba acariciando la verga de lo más delicioso. Nunca había entrado en una vulvita tan estrecha y deliciosa. La niña comenzó a moverse hacia los lados intentando zafarse de esa verga que tenía entre las piernas. Pero no logro nada. Oscar la tenía sujetada con fuerza. Oscar sabía que faltaba lo mejor. Su verga estaba acariciando con la punta el himen de la niña. Y entonces coloco sus manos en los hombros de la niña. Haciendo fuerza hacia abajo. La niña ignoraba porque tenía esas manos en sus hombros. El viejo Carlos sabía las intenciones de Oscar… C. eso le dolerá, no seas cruel con la niña. Trátala con cariño apenas tiene 8 años. Terminó de decir eso don Carlos y a Katherine Riveros le terminaron de enterrar la verga hasta lo más profundo de su ser. 15 cms de verga le habían quitado la virginidad. La niña quedó con un grito ahogado. Tanto dolor sintió que no pudo producir ningún sonido. Su boquita estaba completamente abierta, sus piernas y su dorso estaban convulsionando, sus ojitos estaban retorcidos y sus manos empuñaban lo que podían de alguna tela que años atrás fue una sabana. Luego de casi un minuto de estar así la niña con la verga incrustada hasta el fondo de su vulvita, la niña pudo emitir ese grito de dolor que le habían causado cuando le metieron su primera verga. La niña estaba en shock nervioso. Intento moverse pero esa acción le provocó mucho dolor. Oscar después de un tiempo prudencial…. O. Estate quieta ya te la metí toda. Ya voy a empezar a moverme. Tu no te muevas. Después sentirás rico y me pedirás que no pare de cojerte. Entendido.? A. Si….. Shshshshs Entre lágrimás la niña acepto su destino. Oscar lentamente se fue haciendo hacia atrás y de igual forma se hizo hacia adelante. Tres veces más hizo ese movimiento fueron suaves y deliciosos para ambos. Don Carlos tenía una erección y un sufrimiento a la vez de ver a su tesorito como la tenían trabada hasta lo más profundo de su ser y en su propia cama, si a eso se le podía llamar cama. Podía ver como a su tesorito un vago estaba disfrutandola y al parecer la niña también estaba comenzando a disfrutar lo que le estaban haciendo. Don Carlos no pudo cogerse la niña, no pudo desvirgarla, esa niña que desde la primera vez que se dejó chupar la vulvita ese mismo día ella hubiese permitido todo lo que él viejo Carlos quisiera, pero el viejo no logro más que chuparle la vulvita a la hermosa Katherine Riveros. Ahora al viejo marica solo le tocó resignarse a ver como otro hombre si se iba a coger a esa niña de 8 años. El sabía que Oscar no la iba a perdonar. Y así era cómo estaba sucediendo. Oscar ya había comenzado a darse el banquete de su vida. Su verga la tenía por completo dentro de la vulvita de la niña. La sacó y se la vio empapada de flujos de él y de la niña también notaba que la verga la tenía en un tono rojizo por el sangramiento que sufrió al romperle el himen. Luego se la volvió a incrustar hasta el fondo sin contemplación alguna. La sacaba toda y toda se la volvía a meter con fuerza bruta. Katherine Riveros comenzó a ceder y ya no ponía resistencia, la niña empezó a sentir sensaciones deliciosas en cada metida de verga que le estaban haciendo. Sentía una picazón deliciosa en su vulvita y entre más rápido y fuerte le hacían la penetracion más rico sentía y más quería. En ese vaivén estaban Katherine Riveros y Oscar cuando la pequeña chiquilla dijo : A. Que rico siento señor aquí en mi puchita, aaahhhhh que raro y rico siennnnnntttooooo. Porque? Porque señor? Don caaaaarrrlos porque no me hiiiizo eeessto taaan ricoooo usted? Aaaaahhhhh aaaaaaaahhhhh más muévase más señor siento cosquillas en mi puchita ricoooo. Muuuuuyyy rico. El viejo Carlos al escuchar la confesión de la niña no pudo evitar derramar una lagrima de dolor y de decepción al ver y oír como la niña perdida entre tanto placer estaba pidiendo que no se la dejaran de coger. Oscar al escuchar tan dulce petición se sintió el hombre más afortunado del mundo. Y ni lento ni perezoso se acomodo mejor para empezar un mete y saca profundo veloz y fuerte. La niña al filo de la cama y el de pie. Le acomodo las piernas de la niña en forma que con ellas lo abrazara. El la toma de la cintura con una mano y con la otra le sujeta uno de los pies para mantener las piernas de la niña abiertas. Así el tiene una visión magnífica de su verga entrando por completo y saliendo brillosa de la recién desvirgada panochita sin ningún vello púbico de la ya no tan inocente Katherine Riveros. Y así Katherine Riveros la hermosa niña de 8 años deja su inocencia de niña y pasa a ser dentro de esa casucha y sobre ese camástro viejo la putita de un vago. Que sin ninguna compasión comienza un mete y saca a velocidad y fuerza. 15 cms de carne comenzaron a taladrar la vulvita de Katherine Riveros, era un momento épico tanto para Katherine Riveros por ser su primera vez en el sexo como para Oscar por ser el primero en desvirgar a la hermosa niña y porque no decirlo también para el viejo marica de don Carlos. Que solo le toco ver como otro disfrutaba el cuerpo de la niña y que el nunca pudo. Katherine Riveros está disfrutando las delicias de sentirse penetrada por primera vez, todo su cuerpo está empapado de sudor y lleno de corrientes eléctricas que siente en todos los rincones de su pequeño cuerpo. Sentía más rico que cuando el viejo Carlos le comía la vulvita. Esto era nuevo para la niña y lo estaba disfrutando a su máximo nivel. Oscar con toda la marihuana que se había metido se había convertido en una máquina humana de taladrar. Se estaba cojiendo la niña de sus sueños era un placer y un disfrute inimaginable esa vulvita recién estrenada le estaba dando tanto placer que no dejaba de penetrarla . Ya habían pasado casi 10 minutos de haber comenzado esta maratónica cojida que le estaban dando a la pequeña niña. Y no había señal alguna de parar pronto. Al contrario Oscar ya estaba completamente acostado sobre la niña. Una de sus manos la tenía debajo de la cintura de la niña para levantarla un poco más para tener una penetracion más firme y sólida y con la otra tocaba todo lo que podía del cuerpo de la niña. El se olvidó por completo que se estaba cojiendo una niña de tan solo 8 años. Olvidó la delicadeza dejo de ser sutil y se convirtió en un perro salvaje devorando una indefensa cierva. Comenzó a violar a Katherine Riveros sin ninguna piedad el solo quería satisfacerse al límite. El pequeño cuerpo de Katherine Riveros parecía una muñeca fácil de manejar. El viejo Carlos solo podía ver las nalgas y la espalda de Oscar y los zapatos rosa de la niña y parte de las piernas de Katherine Riveros que tenían abrazadas la cintura de Oscar. Katherine Riveros por su parte tenía abrazado a Oscar con ambas piernas y sus brazos lo tenían abrazados del cuello. Así ella lo tenía donde quería. 20 minutos después Katherine Riveros descarga su primer híper orgasmo. El primero de su vida que casi la hacen desintegrarse de tanto placer que sintió. Su cuerpo está como en estado de epilepsia. Su vulvita no dejaba de ser penetrada a gran velocidad mientras expulsaba jugos vaginales sin parar. Mezclado con orines. Oscar en ningún momento se cansaba mucho menos dejaba de cojerse a tan preciosa niña que entre más le estaban dando más pedía. A. No pares de meterme tu cosa por favor. Es taaannnn ricooooo. Es lo meeeeejoooorr que e sentido. Me gustaaaaaa lo que me esta haciendo señor. Maaassss maaaass adentro pooooorrr favoooorrrr. Otro orgasmo que sintió la niña sentía que la ponía en orbita. Katherine Riveros pujaba, gemia, pujaba, gemia y pujaba y no dejaba de sentir placer. La niña se olvidó por completo de todo su alrededor, olvidó que don Carlos estaba sentado atado observando como Oscar se la estaba cojiendo, ya no escuchaba ni la lluvia de la fuerte tormenta que arreciaba afuera. Solo escuchaba como su cuerpo chocaba contra el de Oscar. Plaf, plaf, plaf, Esa verga que le estaban metiendo la hacían sentir tantas sensaciones deliciosas en todo su cuerpo. Oscar ya está fuera de sí. Y ya tenía a la pobre niña boca abajo con la piernas abiertas en forma de Y una almohada en el vientre para levantar más su culito. Oscar se la estaba cojiendo como a toda una puta. Oscar le había cruzado un brazo por debajo del cuello para hacerle presión hacia atrás y su otra mano la tenía en la cintura de la niña. Para poder darle mejores las estocadas de verga. Cualquiera que hubiese visto la escena ajeno a toda la historia de la niña podrían decir que esa niña ya hace mucho se la habían cojido. Pero Katherine Riveros había salido bien golosita al soportar por casi una hora la maratónica cojida que Oscar le estaba dando. El camástro ya se estaba destartalando de tantos movimientos bruscos que hacían sobre el. Una hora con diez minutos después Oscar estaba depositando dentro de la vulvita de Katherine Riveros 7 chorros de semen. Es caliente y espeso. La verga la tenía hasta el fondo del huequito vaginal de la niña mientras le depositaba todo el semen. La niña muy agotada, quedó con las piernas, las nalguitas y la vulvita embarradas de sudor, de flujos vaginales, de sangre, de semen. Estaba hecha un desastre. Pero también se sentía distintamente bien. Katherine Riveros estaba complacida. Y desvirgada.

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