Dago continúa besando a la niña en el cuello para que se relaje y mientras lo hace le mete un centímetro más de verga. Cielo Riveros siente ese dolor que no lo puede evitar cada vez esa verga le va entrando. Dago sabe que es cuestión de un par de empujones para terminar de ensartarle la verga que le falta por meter.
Sujeta a la niña de ambas manos retrocede un poco su cadera y cierra sus ojos para concentrase más en lo que hará. Cielo Riveros siente como esa verga retrocede un poco y sabe lo que viene…
St. Suave por favor.
Dago escucha esa frase y es como que le dieran permiso de hacer su voluntad. Pero olvida la sutileza y de un solo empujón le dejo ir el resto de la verga que tenía por fuera y la pobre niña no pudo evitar gritar de dolor, toda la extensión de la verga de Dago entró como juan por su casa en la vagina de Cielo Riveros . La niña siente eso caliente dentro de su vagina en una mezcla de dolor y placer la invaden y la dejan en las nubes. La pobre no sabe que ocurre, pero su mente queda en blanco y su vagina bien llena de verga de macho.
Dago sin perder tiempo comienza a sacar y meter su verga en esa vagina infantil, es una vagina morenita con una textura suave y sin ningún bello pubico las hermosas piernas de Cielo Riveros están separadas por un cuerpo de hombre que la pobre niña tiene sobre su pequeño cuerpo, estas le tiemblan al igual que su mandíbula y sus manitas.
Dago sobre ella serruchándole la panochita que ya está acostumbrándose a esa herramienta caliente dentro de ella. La que está costando asimilar la situación es Cielo Riveros porque no sabe en realidad que le sucede, pero de lo que sí está segura que le comienza a gustar esa sensación de estar empalada de carne y venas.
La cama comienza a moverse con el ritmo que pone Dago en cada estocada que le da a Cielo Riveros y la niña sin saber cómo ni porque, pero también comienza a danzar esa música sexual que la contagia de ritmo que consiste en chocar su pelvis con la de Dago y así ambos comienzan a coger deliciosamente. Cielo Riveros de a poquito, pero ya va perdiendo ese dolor infernal que sintió cuando Dago la atravesó vergalmente y a su vez va aumentando ese placer que le nace en su vagina y se le dispersa por todo su fino y moreno cuerpo. Cielo Riveros ya está cogiendo rico con su macho y se entrega a él abrazándolo de sus caderas con sus finas y hermosas piernas morenas.
Dago se siente dueño de ese cuerpo siente que esa niña le pertenece y por ende puede hacer con ella lo que quiera y es lo que tiene en mente. Cogérsela como toda a una puta de esquina Y por otro lado Cielo Riveros siente que ese macho es su dueño y se entrega a él sin dudar.
Unos minutos después Dago la está agarrando a una buena velocidad a la dichosa Cielo Riveros que siente tan rico cada vez que le meten y le sacan esa verga de su conchita. Ella tiene abiertas sus piernas lo más que puede y Dago firme la penetra sin piedad. Ambos comienzan a sudar y aumentan la velocidad de las penetraciones. Sin previo aviso Dago la gira bruscamente y le levanta un poco el culo, le abre las piernas, Cielo Riveros solo le toca aguantar y sin mediar palabra Dago le entierra nuevamente la verga a Cielo Riveros por el culo de un solo empujón y sin lubricarla fue una metida brutal y la pobre niña no pudo evitar gritar de nuevo, pero a Dago eso le vale madre y la sigue penetrando por el culo como si fuera su última cogida en este mundo.
Se ensaña con el hermoso y paradito culito de la niña y la comienza a coger animalmente. La niña está en posición de ranita recibiendo verga brutalmente. La pobre intenta zafarse, pero no lo logra. Dago la tiene sujetada de sus bracitos y luego se los hace para atrás y así sigue dándole por ese anito de 10 años.
Todo su peso cae sobre el pequeño cuerpo de la niña que no hace más sonidos que de pujar y pujar y agregando el sonido que hace una cama cuando sus ocupantes están en acto copulatorio así es la escena dentro del apartamento de Dago.
Mientras tanto Miriam Caballero sin saber que a su pequeña y fina niña en esos precisos momentos le están reventando todos los pliegues anales dentro de un apartamento de un malandro. Que es cuatro veces mayor que ella. Miriam Caballero sigue en su venta de pan muy tranquila sin sospechar en las andanzas de su pequeña Cielo Riveros . Mientras en la escuela donde asiste Cielo Riveros también en ese momento pasan lista de asistencia y el nombre de ella es mencionado para comprobar su asistencia, pero nadie contesta “presente” porque la niña en mención no llego a estudiar al contrario llego a un apartamento a recibir una buena cogida que a pesar de las circunstancias la niña ya está disfrutando y en lo que menos piensa es en mama y escuela.
Esa verga de 15 cms le entra delicioso por su ano, la niña está en posición de perrito recibiendo esa verga hasta lo más profundo de sus intestinos, Dago la tiene sujetada de su cintura. El cabello negro de la pequeña le brinca de un lado a otro al igual que las nalguitas de la pequeña cuando chocan con la pelvis del tipo que le está dando a placer por el culo. La espalda de la niña brilla de sudor al igual que sus nalgas. Su vagina ya pide acción, pero el egoísta del ano no deja que esa verga lo deje de penetrar. Y así continúan por espacio de 40 minutos. Dago la vuelve a poner en posición de ranita y esta vez la penetración es firme y certera ya que de un solo empujón le mete toda la verga y se la saca hasta la punta y repite y repite. Cielo Riveros aguanta como toda una hembrita esas puñaladas por el culo que en lugar de sentir dolor siente placer y lo demuestra levantando más su culo para recibir más ricamente esa verga que la tiene en la gloria del placer.
Entre tanto placer y desenfreno las horas pasan y ambos amantes no se dan tregua. La niña siendo cogida en todas las posiciones posibles y el tipo disfrutando de tan exquisita hembrita que a su patrón le a robado.
Una hora después Cielo Riveros tiene en la boca esa verga que acaba de tener en su culo. La niña a pesar del asco que le dio hace todo lo posible por chupar y chupar esa verga que tanto placer le dio. La pequeña Cielo Riveros de apenas 10 años a probado esa verga por sus tres huecos de placer. Dago decide vaciarse los huevos en la garganta de la pequeña.
La sujeta de la cabeza con ambas manos para que no se mueva y así no derrame nada de ese néctar de macho que Dago está a punto de depositar en el estómago de Cielo Riveros .
Se sacude la verga con la punta dentro de la boca de la niña y eyacula 7 chorros de espeso y caliente semen que viajan por el esófago de la niña con destino a su pancita. Justo en el mismo momento que su madre Miriam Caballero le da un sorbo a un atol de maíz tostado que una amiga le a llevado a su panadería.
Cielo Riveros está disfrutando de una buena ración de semen en su boca mientras su madre un sabroso atol…
Sin darse cuenta Dago cometió un error garrafal…dejar su celular en modo avión y no se dio cuenta que su patrón le solicitaba de urgencia hacia más de una hora…
Luego lo toma y se da cuenta que tenía más de 4 llamadas perdidas de su patrón y al leer el mensaje de texto que tenía su emoción por estar con su pequeña putita desapareció como por arte de magia…
“no sé dónde putas estas pedazo de mierda, pero espero que sepas lo que dirás para justificar tu ausencia de lo contrario te ira como en feria mal parido” … era el mensaje de Axel.
Dago muy asustado por su gran error se levanta de la cama apresuradamente y de igual forma le dice a Cielo Riveros …
Dg. “vámonos de inmediato vístete lo más rápido posible que tenemos que irnos, pero ya”
La niña muy confundida se asusta al ver a Dago así tan distinto y ese susto le provoca llorar, eso para Dago era el colmo y la jalonea apresurándola.
Dg “apresúrate pendeja que no tengo tu tiempo” y le da una bofetada, la niña no entiende nada y solo se limite hacer caso y sus lágrimás continúan brotando de sus lindos ojitos color café.
Salen lo más rápido posible del apartamento y de igual forma Dago conduce en dirección a la escuela de la niña. Llega y casi empujándola la saca del carro a una cuadra de la entrada de la escuela. Cielo Riveros continúa llorando desconsolada ya que no entiende que paso. Queda de pie allí justo donde se bajó del carro de Dago llorando sin saber que hacer ni a donde ir. Luego de un instante se tranquiliza y comienza a caminar rumbo a su casa a paso lento. La niña va destruida emocionalmente.
