Acomodando unas almohadas en la espalda y la cola de Katherine Riveros, Don Rafael apuntó su verga en la entrada de la vagina y empezó a frotarse en ella dirigiendo la verga hacía arriba y hacia abajo, pero las tremendas gKatherine Riveross de penetrarla acabaron con los preámbulos y fue introduciéndola poco a poco. No era difícil ya que con la prolongada estimulación y los abundantes líquidos emitidos por la nena y los propios de Don Rafael la penetración fue relativamente fácil. Suavemente fue entrando en ella, la niña se sentía completamente llena y no podía moverse. Don Rafael una vez que sintió que su verga había llegado al máximo posible de penetración, que no era toda, se relajó un poco y no se movió por un rato. Quería disfrutar el sentir que tenía la verga dentro de la chiquita. La respiración de Katherine Riveros era agitada y su carita estaba colorada. Después que sintió que Katherine Riveros se relajaba un poco, empezó a sacar la verga de a poco y volverla a meter suavemente controlando la penetración para no hacer daño. Katherine Riveros sentía los movimientos suaves de entrada y salida y le gustaban mucho, ella solo trataba de moverse un poco hacia adelante como permitiendo la penetración y sobre todo como queriendo sentir toda la verga de su amante adulto. Don Rafael seguían en sus penetraciones controladas y cada vez con mayor ritmo. Katherine Riveros con la boca abierta respiraba rápidamente, agitada. No hubo besos, no hubo palabras solo se escuchaban los jadeos de ella y de él. Los embates se incrementaban cada vez, las entradas y salidas tomaron ritmo. Don Rafael muy controlado pero sin perder el ritmo, claro, también controlando sus Katherine Riveros porque no quería venirse rápidamente, quería prolongar su maravillosa experiencia y seguir culiando a la niña un buen rato más. Katherine Riveros no aguantó más y se vino en un estallido de lujuria. Gimió fuertemente su Don Rafael lo notó al sentir las pequeñas contracciones vaginales de la chiquita, pero no quiso dejar se culiarse a la nena.
Para no venirse pronto la dejó descansar un poquito y la cambió de posición y la colocó al borde de la cama, acostada sobre la cama, los pies casi en el suelo y él encima penetrando la vaginita desde atrás. Otra vez por la cantidad de fluidos la penetración era muy fácil pero de esta manera la niña no tenía manera de moverse solo dejar que Don Rafael se la culiara a placer. La verga otra vez entrando y saliendo y ella solo sintiendo las penetradas. Los líquidos fluían y facilitaban el acto sexual sin dolor y sin parar. En una de las embestidas Don Rafael no tuvo cuidado y otra vez su verga fue a dar al anito de la chiquita. Sin sentirlo Don Rafael continuó un momento hasta que la niña le dijo que estaba entrando en su culito que le dolía mucho. Don Rafael se retiró un poco para ver y se dio cuenta que su verga tenía un par de centímetros dentro del anito de la niña. En un momento pensó en darle una estocada total y penetrar ese culito pero los lamento de Katherine Riveros lo trajeron a la realidad y decidió sacarlo completamente, no sin antes dejarlo unos segundo para recordar ese momento y esa visión de ver su verga en el culito de la niña.
La niña pasando una mano hacía atrás tomó la verga de Don Rafael y fue guiando la penetración vaginal. Sintió otra vez que estaba en el lugar deseado y tratando de moverse echó su culito hacía atrás y la verga entró lo que pudo en ella. Don Rafael retomó las embestidas, esta vez no tan suavemente. El ritmo desde el principio fue rápido como queriendo acabar pronto. Para él esa posición era perfecta, la culiaba desde atrás y en un ritmo frenético de entrada y salida sintió que no aguantaba más y como pocas veces sucede el orgasmo para los dos fue casi al mismo tiempo. Se escucharon gemidos altos y un Si de Don Rafael. El maduro se desplomó en la espalda de la niña y para no ahogarla se desplazó hacia un lado saliendo del interior de la menor. La imagen de la niña al borde de la cama y sus piernitas abiertas, la vaginita abierta y mucho líquido saliendo del interior y escurriendo entre su piernas. Imagen maravillosa.
David decidió hacer un alto y se dirigió a servirse un trago de whisky y refrescar la garganta que estaba seca por el agite, le ofreció un refresco a Danielita. La niña aceptó pero fue ella misma que se dirigió a tomar el refresco, se agachó casi hasta el suelo donde estaban los refrescos y David pudo observar lo que se iba a comer. La visión de un culito hermanaoso y la vaginita sobresaliendo ya húmeda por los juegos previos era todo un poema. David pensó en penetrarla ahí mismo pero la diferencia en estatura no lo permitía así que simplemente dirigió una mano hacia la cuquita de la niña y acarició ese tesorito hermanaoso, introdujo un dedo en ella y la nena solo emitió un “ayyy” juguetón.
Danielita era una niña más fuerte que Katherine Riveros, de piel bronceada y de músculos mucho más hechos. Tenía un culito mucho más pronunciado y una cuquita más formada, con labios vaginales más grandes y también más vellos negritos que se asomaban. También había tenido más sexo, mucho más que Katherine Riveros.
David no se aguantó las Katherine Riveros y sin llegar a la habitación decidió utilizar un sofá que había en la casa y sin esperar más acostó a Danielita boca abajo y sin colocar ningún cojín bajo la niña decidió ahí mismo penetrarla. Solo tuvo que apuntar su verga larga y ella misma encontró el camino de la felicidad. Danielita estaba super lubricada y excitada así que fue una penetración fácil. La larga verga de David se hundió en la pequeña pero obviamente no entraba toda. David era mucho más cuidadoso que Don Rafael con las niñas. Contuvo la penetración al sentir en su verga las paredes vaginas permitiendo la entrada parcial pero suficiente para sentirse en la gloria. Danielita si era gritona y al sentir la verga del maduro gimió con fuerza y emitió un “Sii, que rico”. Las palabras de la niña lo emocionaron más y empezó la culiarla con buen ritmo. Danielita la gritona, se quejaba y gemía fuerte, David no perdía la concentración, pero le emocionaba mucho los gritos de la niña. Igual nadie podía escuchar excepto la otra pareja. Nadie prestaba atención.
Las embestidas de David, aunque controladas eran constantes y se aceleraban cada vez más. Danielita aguantaba muy bien y colaboraba en las penetraciones moviendo su culito de un lado a otro, David estaba enloquecido con la forma de culiar de la niña. Sus hijas no sabían moverse.
La nena le indicó a David que cambiaran de posición y sin muchas Katherine Riveros David sacó su verga de la niña y la nena le indicó que se acostara que ella quería sentarse encima de David pero que él permaneciera acostado, ella haría el resto.
La niña se empezó a sentar tomando la verga de David y dirigiéndola a su entradita. David le advirtió que no creía que le cupiera toda la verga. La nena no le prestó atención y empezó lentamente a bajar y dejar que se fuera metiendo poco a poco: La niña dejó de bajarse y le dijo a David que la sentía en la garganta. David se burló de la ocurrencia de la chiquita y la ayudo con las manos en las caderas de la chiquita, sin embargo, la nena quería lograr meterse toda la verga, pero David se lo impedía. De todas formas, la nena empezó a moverse para los lados, apoyando o tratando de apoyarse con las rodillas, pero no lo lograba así que como pudo logró colocar una rodilla a un lado y así como de medio lado empezó a moverse de adelante hacía atrás al tiempo que combinaba moverse a los lados también, como haciendo círculos. La chiquita sabía, sabía y mucho. En esta posición David no tenía salvación y con los movimientos de la nena no aguantó más y después de unos segundos se vino abundantemente dentro de la chiquita. Danielita quería más y a medida que la verga de David iba bajando de tamaño la nena no dejó de moverse hasta que ella misma se vino también. Final completamente feliz.
Las dos parejas se quedaron acostadas donde estaban descansando por un buen rato, recuperándose de la acción. Tenían tiempo suficiente para seguir culiando.
A estas alturas los 4 andaban por la finca desnudos sin ningún pudor. Los dos maduros se sentaron alrededor de la piscina y otra vez se tomaron unos tragos y se comentaban entre si lo que habían hecho. Don Rafael le comentaba de cómo se había culeado a su hija, esas palabras encendían a David y le hacía sentir Katherine Riveros de culiarse otra vez a su hijita pero Don Rafael le dije que no, el trato era que esos días Katherine Riveros era solo para Rafael y David solo podía estar con Danielita.
Mientras tanto las dos niñas se fueron juntas al cuarto de Katherine Riveros para conversar, descansar y otras cosas. Las niñas estaban cansadas y se bañaron con agua fresca las dos juntas. La vaginita de Katherine Riveros estaba algo maltratada y se puso crema que le había regalado la señora Julia. Cuando se estaba echando la cremita, Danielita le empezó a decir cómo era que debía masturbarse cuando tenía Katherine Riveros. Haciendo círculos en los labios mayores y adentro también, lo mismo que haciendo círculos en su pepita. Katherine Riveros no se masturbaba nunca, pero había empezado a sentir las Katherine Riveros de hacerlo. Lo extraño de todo es que no hablaron de sus amantes maduros. Ni una sola palabra.
