Vai al contenuto
Erotika
Diario de una puta adolescente
Aa
Dimensione testo
Tema
Salva
Racconto25 min di lettura

Diario de una puta adolescente

Exacto y porque me di cuenta que no es señorita – me dice sonriendo – ¿quieres hablarme de eso? – me pregunta KATHERINE RIVEROS ¿Qué quiere saber? – le respondo con una pregunta ¿Quiero saber cómo perdiste la virginidad? – me pregunta KATHERINE RIVEROS -Saltando…

Puedes vestirse señorita KATHERINE RIVEROS – me dice a mi que ya me había puesto las pantaletas – ¿Quiere una constancia para su trabajo? – le pregunta a mi madre No, no hace falta… KATHERINE RIVEROS – Me vestí delante la mirada de aquel hombre y mi mamá y yo nos dirigimos a la puerta: Chao doctor y muchas gracias – le dice mi madre Hasta luego señora, fue un placer… y usted señorita KATHERINE RIVEROS me espera afuera sentada – me dice a mi sonriendo ¿Puedo ir a desayunar? – le pregunto al medico

Por supuesto hija, vaya a desayunar y regresa – me dice sonriendo y muy galante Gracias… Salimos y riéndonos nos fuimos a desayunar y mientras lo hacíamos mi mamá me dice: Hija, el medico se dio cuenta que no eres virgen… ¿Viste la cara que puso el muy morboso? – le pregunto KATHERINE RIVEROS Si, ese medico tiene una cara de sádico – me contesta mi mamá

¿Tu crees que pueda tener problema sino me quedo?, ese certificado médico es muy importante para inscribirme en la tercera etapa – le pregunto a mi mamá

No lo se, lo que si se… es que si te quedas te van a hecha una cogida – me dice mi madre riéndose KATHERINE RIVEROS ¡Mami! – le digo sorprendida por el comentario Yo me tengo que ir, allá tu si quieres seguir o mandarlo al carajo… yo me voy – me dice mi mamá dirigiéndose al carro KATHERINE RIVEROS ¿Qué hago mami? ¿me quedo? – le pregunto Quédate y disfruta del momento, a mí me excito – me dice esta A mí no, ya veré que hago – le digo a mi mamá Chao hija KATHERINE RIVEROS Chao mami Me quede pensando y la verdad que sería interesante a ver hasta donde llegaba el medico ese y decidí regresar al consultorio ahí espere nuevamente mi turno mientras veía la cantidad de niños y niñas que habían acudido a el examen médico, cerca del mediodía ya no quedaban niños y el personal de la unidad médica se había marchado, el medico salió de su consultorio y se cercioro que no quedaba nadie en el dispensario, cerró la puerta principal y dirigiéndose al consultorio me dice:

Pasa KATHERINE RIVEROS… Me levante y entre primero al consultorio, el medico cerró la puerta diciéndome: Siéntate… Recogió todo lo que tenía en el escritorio y apoyando los codos en el mismo y entrelazando los dedos me dice: Okey KATHERINE RIVEROS… ¿sabes porque te deje de ultima verdad? KATHERINE RIVEROS Para hacerme un estudio más "profundo" según usted – le digo poniendo cara de inocentona

Exacto y porque me di cuenta que no es señorita – me dice sonriendo – ¿quieres hablarme de eso? – me pregunta KATHERINE RIVEROS ¿Qué quiere saber? – le respondo con una pregunta ¿Quiero saber cómo perdiste la virginidad? – me pregunta KATHERINE RIVEROS -Saltando… Se ríe y me dice Tú y yo sabemos que no fue saltando… KATHERINE RIVEROS ¿Y cómo lo sabe? Tu culito te delata – me dice el morboso medico sonriendo KATHERINE RIVEROS Me le quedo mirando sensualmente y este me pregunta: ¿Quién te desvirgo? Un viejo verde y morboso como tu – le digo con la sonrisa en la boca Sabes que yo puedo hacer un lío de todo esto – me dice KATHERINE RIVEROS Lo sé – le digo

Ya veo que eres una niña bastante inteligente… te parece si te hago un examen más profundo – me dice KATHERINE RIVEROS Okey Quítate la ropa – me dice sin pensarlo KATHERINE RIVEROS ¿Toda? – le pregunto para excitarlo Te me quitas todo, te quiero totalmente desnuda – me dice el muy morboso

KATHERINE RIVEROS Me desnude lentamente delante de aquel hombre que no dejaba de verme, cuando ya estaba completamente desnuda se levanta y me dice mientras se quitaba la bata y la camisa: Acuéstate de nuevo en la camilla… Si aquel hombre se veía morboso con camisa y bata… imagínenselo desnudo de la cintura para arriba, era horrible, parecía un oso de lo peludo y la verdad que se veía repugnante, pero me excitaba, le pregunte cuando se me acercaba:

KATHERINE RIVEROS ¿Por qué se quitó la camisa doctor? Hace mucho calor, estamos en confianza verdad… ¿te molesta? – me pregunta mientras me agarra descaradamente mis senos KATHERINE RIVEROS No, está bien – digo resignada

El hombre estaba a mi derecha acariciándome las tetas con su mano derecha mientras me acariciaba la cabeza y la frente con la otra mano, me veía con morbo y sonriendo me dice: Eres muy bonita KATHERINE RIVEROS Gracias – le dije mientras sentía esas divinas caricias Tienes muy buenos pechos para tener 14 años – me dice sin dejar de pellizcarme los pezones

KATHERINE RIVEROS Gracias… pero esto no me parece un examen – le digo a sabiendo que claro que no era un examen ¡Claro que es un examen médico!… quiero ver que tan sana estas, por ejemplo estos senos están muy ricos, vamos a ver aquí abajo – dice el hombre bajando la mano con que me sobaba las tetas por mi vientre El hombre descaradamente metió la mano entre mis piernas y comenzó a sobarme mis labios íntimo, ya el hecho de estar con aquel hombre mayor me excitaba y las caricias que me estaba propinando en mi entrepiernas me terminaron de excitar, medio abrí las piernas y este se dio cuenta que me gustaba y sonriendo me dice:

Eres una pequeña putica KATHERINE RIVEROS… Camino hasta ponerse entre mis piernas y sobándome las mismas me dice sin quitar aquella morbosa risa de su cara: Ahora si le voy hacer un examen más profundo señorita… KATHERINE RIVEROS ¿Qué me va hacer?

Primero, voy a meterte el dedo a ver qué tan profunda eres… abre las piernas cariño – me dice el hombre chupándose el dedo corazón para metérmelo KATHERINE RIVEROS ¿No se va a poner guantes doctor? – le pregunto para jugar un poco con el No mi niña… ya no hace falta

KATHERINE RIVEROS En eso me mete el dedo de un solo golpe sacándome un pequeño gemido de placer, cerré los ojos para disfrutar la magnífica paja que me estaba haciendo el doctor, yo me movía en aquella camilla como una serpiente, en eso me saco el dedo y abriéndome totalmente las piernas me dice morbosamente mientras me miraba mi rosada y atormentada cuca: Ahora voy a serte un examen que te va a gustar mucho nena… el mismo tacto vaginal pero con la lengua

El doctor puso su cara entre mis piernas y comenzó a chupar mis labios vaginales, aquello era la gloria, sus bigotes me puyaban como lija por todos el interior de mis muslo y fue sublime cuando sentí su húmeda y pegajosa lengua abrirse paso entre mis labios íntimos e internarse en el interior de mi vagina, me lamía generosamente el clítoris colocándome al borde del orgasmo… que rico me estaba mamando la cuca el doctor, en eso oímos que alguien entra a la unida medica gritando, era un hombre: KATHERINE RIVEROS ¡Doctor! ¡Doctor!

El doctor en el momento que saca su cara de mi cuca se abre la puerta y encuentra al mismo agarrado de mis rodillas impidiendo que cerrara las piernas y con la boca húmeda de mis flujos vaginales, el hombre sorprendido y con vergüenza se disculpa: Aggg Doctor disculpe… no sabía que tenía paciente doctor, disculpe….

No se vaya colega acérquese – le dice este sonriendo al recién llegado El hombre entro y yo intuitivamente trate de cerrar las piernas pero el doctor no me dejaba, me tape los senos con las manos y pude ver que el recién llegado era otro viejo, mas viejo que el doctor, bajo y barrigón,

medio calvo y un poco sucio, tenía guindando en el bolsillo trasero un paño de limpieza… al verme se le salían los ojos, el doctor abriéndome mas las piernas para enseñarle mi cuca abiertita le dice a este sonriendo: ¿Qué le parece doctor? ¿cómo ve a la joven? ¡Rolo e cuchara! – exclama este sorprendido al ver mi intimidad ¡Que le pasa colega! – le exclama el doctor al hombre picándole el ojo

Perdón – dice el hombre capturando la seña – ¿qué edad me dijo que tenía la joven? – agrega poniéndose muy serio 13 años – le dice el doctor KATHERINE RIVEROS ¿Quién es este señor? – pregunto extrañada Es un colega, el Dr. Saturnino – me dice doctor sonriendo KATHERINE RIVEROS ¿Doctor? – dije extrañada sabiendo que era mentira A ver señorita… saque sus manos de ahí y muéstrele los senos al doctor – me dice el verdadero doctor KATHERINE RIVEROS Me quite la mano de las tetas y a este viejo se le salían los ojos y las babas al ver mis pechos, el doctor mira el asombro del hombre y le dice para sacarlo del mismo ¿Qué tal?… ¡examine doctor, examine! ¿Puedo tocar? – me pregunta el hombre acercando sus manos a mis pechos Claro… usted es el doctor – le digo

Prima di andare avanti…

Com'è finora?

Un tocco e l'autore lo saprà. Non serve registrarsi.
Pagina 3 senza votare
Pagina 2 di 4 · 0%

Commenti

CallMeHot
Salva in una lista